Por Martín Mazal

 

Los trabajadores misioneros que fueron contratados para Tecnópolis realizaron un paro este martes. Desde el CEDIT y el Ministerio de Educación de la Provincia se les prometió $300 por día, sin embargo después de varios días de trabajo en condiciones precarias les anunciaron un descuento de $50 por día por la comida. Después de un día de paro, en la que los visitantes recorrieron el predio sin personal de guía, los directivos cedieron a las demandas y les pagaron lo acordado. La feria vuelve a funcionar como es debido, mientras el gobierno no vuelva a incumplir con sus compromisos.

 

El jueves 30 se inauguró en la sede del Parque del Conocimiento de la ciudad de Posadas la muestra de Ciencia, Arte y Tecnología “Tecnópolis Federal”. La muestra, que es parte del Sistema de Medios y Contenidos Públicos y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, atrajo con sus mesas y espectáculos a más de 65 mil personas. Para su funcionamiento la Provincia debió contratar a más de 400 personas para trabajar como personal técnico de 6 a 8 horas al día.

Quienes gestionaron los puestos de trabajo fueron el Consejo Ejecutivo de Desarrollo e Innovación Tecnológico (CEDIT) y el Ministerio de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología de la Provincia. Luego de inscribirse en alguna de estas dependencias, el personal debió acudir a dos capacitaciones, la primera realizada en el Campus de la Universidad Nacional de Misiones y la segunda en el Parque del Conocimiento.

A las capacitaciones fueron convocadas más de 500 personas, superando la cantidad solicitada. Las autoridades se comprometieron a contratar a todos los que habían sido convocados, sin embargo días después el Ministerio de Educación presentó una lista en donde no figuraban todos los que habían sido convocados y donde incluso se agregaba a gente que no había asistido a las capacitaciones.

Todo el personal fue contratado sin ningún tipo de formalidad, bajo promesa de que se les iba a pagar $300 pesos por día de trabajo y que la comida iba a correr por cuenta de la institución. Durante cinco días los profesionales hicieron de guía para las distintas comitivas que llegaban al parque, atendiendo las mesas y facilitando al visitante todo tipo de información. Muchos ya habían advertido que no se les daba tiempo para ir al baño y que los sándwiches que les proveían de almuerzo estaban en mal estado. Para el lunes, sin noticias del pago prometido, los trabajadores recibieron la noticia de que se les iba a descontar $50 por día por la comida que recibían, pagándoles solamente $250 por día. Esto desencadenó el malestar generalizado, por lo que muchos de los trabajadores decidieron dejar de cumplir con sus compromisos hasta que no se pagara lo prometido.

Más de cien trabajadores iniciaron el paro en la mañana del martes, lo que generó que muchos de los visitantes recorriesen el parque sin una guía o explicación de lo que consistía cada parada. Entre ellos se encuentran estudiantes universitarios y profesionales recibidos de carreras de grado, que se encuentran bajo amenaza de despido y pérdida de la totalidad del sueldo adeudado. A su vez, el Ministerio de Educación afectó una cantidad de docentes y personal de Centros de Actividades Infantiles quienes tuvieron que reorganizar sus horarios de trabajo para cubrir las vacantes. Algunos de ellos manifestaron haber recibido intimaciones desde directivos del ministerio si seguían adhiriendo a las medidas de fuerza. También hay alumnos de la Facultad de Artes de Oberá, a quienes se les amenazó con quitarles el derecho a albergue.

Pero la protesta ya se había hecho eco durante el lunes en las redes sociales, y para la mañana del martes, los medios que durante la semana informaban sobre el éxito de Tecnópolis Federal, comenzaron a develar lo que lo que pasaba por lo bajo. Después del mediodía, los directivos cedieron ante la presión, y para que el paro no prosiga durante la tarde y la muestra vuelva a funcionar en su totalidad, accedieron al pago de los $300 pesos acordados al personal técnico y mejorar sus condiciones laborales. Durante el turno de la tarde los trabajadores volvieron a sus puestos aunque atentos a que las condiciones acordadas se cumplan ya que, de lo contrario, se verán obligados a repetir la experiencia.